Mapa de las estaciones que transcurren por la línea de ferrocarril que conecta Andalucía con el resto de España.
La Línea General de Andalucía se construyó con el objetivo de conectar Madrid con los dos principales puertos de España del Siglo XIX: Sevilla y Cádiz. Para ello se realizó un trazado que no utilizó el camino tradicional a través de las campiñas (a cuyo paso se encontraba ciudades de gran tradición agraria, como Alcalá de Guadaira, Carmona y Écija). Por el contrario, la línea férrea se diseñó pegada al trazo del río Guadalquivir, con una orografía más favorable y un fácil suministro de agua al ferrocarril.
Esta red nació en 1854 con el servicio entre Jerez de la Frontera y El Puerto de la María. Desde ese momento, nuevos capitales y empresas pusieron todos sus esfuerzos en completar el largo eje ferroviario desde Sevilla hasta Cádiz y los ramales de Jerez a Sanlúcar de Barrameda. El segundo espacio de actuación sería el valle del Guadalquivir. Así, en 1859 se puso en servicio una línea que unía las dos ciudades de Sevilla y Córdoba. El corredor ferroviario en el Valle del Guadalquivir se completaría en 1865 con la apertura de los tramos de la concesión de Córdoba a Manzanares (en la provincia de Ciudad Real), atravesando el paso histórico de Despeñaperros. Este último trazado estuvo muy vinculado a las instalaciones mineras que se desarrollaron en Linares.
Paralelamente, en 1861 empezaron las obras para conectar Córdoba y Málaga atravesando la campiña cordobesa. La conexión con Málaga se antojaba vital debido a que esta ciudad no solo era el principal puerto andaluz del Mediterráneo, sino también el gran polo económico e industrial del sur de España A su vez, la industria malagueña necesitaba del carbón que ya transitaba por el Valle del Guadalquivir. De este modo, Málaga quedó conectada con el resto de Andalucía en 1865. El éxito que supuso la explotación de la línea Córdoba-Málaga animó a la compañía propietaria a la construcción de un ramal que partiese desde Bobadilla para conectar Granada, la ciudad más importante de la Andalucía oriental. Este trazado fue completado en 1874, conectando finalmente las cinco grandes ciudades andaluzas además de la pujante Linares estarían conectadas entre sí.
El trazado de la Alta Velocidad Española a partir del Nuevo Acceso Ferroviario a Andalucía se ha basado en gran medida en esta infraestructura, pero entrando a Andalucía por Córdoba y no por Linares. Además, la continua supresión de servicios de Media Distancia ha provocado que la mayoría de los trenes de las provincias de Jaén y Córdoba hayan caído en desuso y se hayan cerrado muchas estaciones. Sin embargo, el servicio Torre del Oro, que conecta Andalucía con Albacete, Valencia y Barcelona, usa el trazado completo de la línea Almuradiel-Cádiz. Además, la línea de Media Distancia Cádiz-Sevilla-Córdoba-Jaén también emplea casi todo el eje ferroviario del Guadalquivir, hasta la estación de Baeza-Linares, mientras que el Cercanías de Málaga mantiene activas las paradas de tren que hay entre esta ciudad y Bobadilla.
Sevilla tuvo hasta 1992 dos estaciones de tren. No había continuidad directa entre los trazados Sevilla-Cádiz y Sevilla-Córdoba, por lo que para ir de Córdoba a Cádiz se podía hacer trasbordo en la estación de Empalme (en las afueras de Sevilla, al norte de la ciudad, donde acababa el trazado Cádiz-Sevilla), o viajar a pie entre ambas estaciones. Con la unificación del nuevo trazado de Alta Velocidad y la centralización de servicios de los dos servicios en la actual estación de Sevilla Santa Justa, las dos estaciones históricas se clausuraron. Actualmente, ambas estaciones han sido reconfiguradas como centros comerciales.
La estación de Cádiz, construida en estilo neoclásico y antigua cabecera de la línea de viajeros a Cádiz, Málaga y Granada, es el actual Centro Comercial Mercado Puerta de la Carne.
La estación de Córdoba, construida en estilo mudéjar y antigua cabecera del resto de las líneas a Córdoba-Madrid, Huelva y Mérida, es el actual Centro Comercial Plaza de Armas.
Córdoba contaba también con dos estaciones. La modesta estación de Cercadilla era la cabecera de la línea a Málaga y Granada hasta la década de 1930 cuando la estación de Córdoba Central ubicada unos metros cerca absorbió sus funciones. La estación de Cercadilla ya no existe, localizándose en la actualidad la actual estación de Córdoba Julio Anguita. La estación neoclásica de Córdoba Central cesó sus servicios en 1994 siendo sustituida por la actual estación de Julio Anguita. En la actualidad, es la sede provincial de Radio Televisión de Andalucía.
La estación neomudéjar de Jerez de la Frontera ha sufrido pocos cambios y es una de las pocas estaciones cuyo uso ferroviario original no ha sido afectado por la oleada de nuevas estaciones de finales de 1990 y continua vigente hoy en día.
En cambio, la estación neoclásica de Cádiz si fue clausurada a principio de los años 2000 cuando se abrió la nueva estación que se encuentra anexa. Actualmente esta estación se encuentra sin uso, aunque hay planes de ser transformada en un mercado gastronómico y un espacio de eventos.
En Linares se construyó una icónica estación neomudéjar llamada Estación de Madrid que estaba conectada a la línea general de Andalucía por un ramal a Valdollano. Hoy en día el edificio alberga dependencias municipales y también es sede de eventos cívicos.
La estación antigua de Málaga es el edificio que peor suerte ha corrido en cuanto a su estructura exterior. El edificio, de corte neoclásico, fue completamente derruido y sustituido por la infraestructura que conforma la actual estación de Málaga María Zambrano. Las torretas, el único elemento exterior que ha sobrevivido, albergan actualmente las oficinas de ADIF y la oficina principal de Correos.
Hay planes de recuperar la antigua marquesina de la estación de tren, aunque aún no ha fructificado ninguno debido al gran tamaño de la marquesina.
La estación neoclásica de Granada continua operativa en la actualidad, aunque ha sido expandida y remodelada a causa de la llegada de la Alta Velocidad en la ciudad. El espacio antiguo actúa de vestíbulo para toda la nueva estación.
Ubicada en el municipio de Antequera, a varios kilómetros de la ciudad, la estación de Bobadilla es el ejemplo arquetípico de estructura sobria de una estación de tren de una ciudad media de Andalucía. Esta estación tuvo una función particularmente importante ya que no solo era la cabecera de la línea a Granada que la conectaba con el eje Málaga-Granada, sino que también la estación por la que se viaja directamente a Málaga o Granada desde Sevilla a causa de la línea que conecta Bobadilla con Utrera (atravesando Fuente de Piedra, Pedrera, Osuna, Marchena y Arahal), y la línea que lleva viajeros desde Sevilla, Córdoba, Granada o Málaga hasta Algeciras. En la actualidad la estación sigue contando con servicios de Media Distancia
Autor: Joaquín Osorio Arjona (Doctor en Geografía, Profesor en la UNED). https://www.uned.es/universidad/docentes/geografia-historia/joaquin-osorio-arjona.html